Gracias por contestar, pero no me dejes con la duda, y confírmame -o niégame- que lo que ambos tenemos en común es que, gustándonos las mujeres, no tenemos esa urgencia por penetrar que, según el mito -porque no sé si en la realidad sucede también así-, se le supone a todo varón heterosexual. Para mí el coito es una opción más, muy válida y respetable pero no imprescindible. Porque lo que busco en una mujer es la sensación de compañía. Y, por supuesto, el estar cogidos de las manos puede generar mucha más comunicación y transmitir más placer emocional que el coito más salvaje. Y no es que yo sea del Opus, y tenga una visión pecaminosa del sexo

, sino más bien todo lo contrario

. Lo que pasa es que en esta sociedad parece que se tiende a identificar "sexualidad" con "coito", y que si no hay lo segundo no existe lo primero.
En cuanto a que a ti de vez en cuando te puedan gustar los hombres te contaré que en mi caso me gusta únicamente la belleza femenina, pero... sucede que en ocasiones dicha belleza puede ser portada por un sujeto que sea biológicamente varón. Por ejemplo, a mí me resulta muy atractiva (que no "atractivo") Andrej Pejic, el modelo de origen yugoslavo que tiene un look totalmente femenino. ¿Soy bisexual por ello? Más bien creo que no, y que lo que pasa es que la vista me traiciona. En este caso me siento bastante identificado con un famoso televisivo (Mario Vaquerizo, el marido de Alaska) cuando éste dice que a veces se ha fijado en hombres, pero que, y a pesar del sospechoso amaneramiento que tiene, realmente lo que le gusta son las mujeres. Si yo fuese bisexual en el sentido más puro de la palabra sentiría excitación ante la idea, pongamos por caso, de besar intensamente a Cristiano Ronaldo, y ya ves, ello me resultaría vomitivo

.
Por último, y respecto a que no te sientas identificado con el sexo masculino, a mí puede sucederme algo parecido. Cuando paso alguna noche delante de un bar, y veo a un montón de tíos extasiados ante el televisor porque están dando un Madrid-Barça, me da la impresión de que pertenezco a otra especie. Y más si luego me doy cuenta que cuando yo realmente siento éxtasis es al pasar delante del escaparate de una tienda de zapatos de mujer... Pero, al margen de las grandes diferencias que nos separan de los "machos", hay una cosa que tenemos en común, y es que tanto a ellos (los "machos") como a nosotros (los hombres femeninos) nos gustan las mujeres; nos sentimos irremediablemente atraídos por ellas. Y en ese sentido somos, nos guste o no, perdidamente masculinos

... Ya ves, a veces pienso que me equivoqué al nacer, y que yo tenía que haber sido mujer. Pero si así fuese, y al margen de la presumible escasa oferta en el mundo lésbico, me da por pensar, ¿tendría más éxito entre las mujeres si yo fuese como ellas, o, por el contrario, no me quedaría otra opción que buscar pareja entre aquellos con los que ni cobrando me acostaría?
Me gusta el otoño, porque es cuando las chicas usan las botas.